viernes, 4 de febrero de 2011

VIAJES ALOCADOS

Cuando nos venimos a vivir a Sucre tuvimos que dejar a mis dos hijos mayores con mis papas, ya que nos venimos a mediados de año y pensamos que seria mejor que ellos terminaran  el año escolar alla en La Paz.
Era tanta la angustia que yo sentia al no tener  a mis hijos a mi lado, mi esposo me leia la mente  y tan solo bastaba una mirada mia hacia el para que el me dijera - ¡¡ Vamonos a la La Paz !! yo muy anciosa y presurosa subia un poco de ropa a la maletera de nuestro carro y en la primera tranca compraba mucha coca y una botella de agua fria para alejar el sueño y poder llegar lo mas antes posible junto a mis niños.
Siempre partiamos viernes a las 6 de tarde a la salida del trabajo para viajar toda la noche y llegar tempranito a La Paz, pasabamos la noche del sabado todos juntitos y deviamos regresar el domingo a Sucre, havia veces que yo no queria separarme asi de rapido de mis tesoros, y le pedia a mi esposo que nos quedaramos un par de horas mas y el me decia - Pero solo un rato mas, por que cuanto mas antes salgamos de aqui mas temprano llegaremos a Sucre...- pero ese rato se alargaba muuuuchoooo... y saliamos al anochecer de alla, no se como pero aguantabamos todo ese viajecito sin descansar, al menos mi esposo no dormia ni un poco en la carretera, pese a que no dormia bien por casi 2 noches seguidas.
Ya en los ultimos viajes que hicimos el me decia - Ya  pues hablame de algo, contame algo, para que no me canse y no me duerma..-  yo no sabia que mas contarle  ya no sabia de que hablarle, creo que hasta me inventava algun comentario para empesar un platica y mejor que sea una platica larga.
Llegabamos lunes al amanecer muertos de cansancio por haber tenido un viaje de ida y vuelta a nuestra ciudad natal, llegabamos directo a darnos una ducha de agua fria y diretco a trabajar junto a nuestras latas de Red bull.
Ahora pienso bien en lo que hicimos en aquel año, fuimos un par de recontraarchi locos al viajar de esa manera y creo que no lo volveria a hacer, fue muy imprudente de mi parte el pedirle a mi esposo que manejara sin parar y sin descansar por casi 2 noches seguidas sabiendo que deviamos de trabajar todo el dia al retornar, gracias a papi Dios nunca nos paso nada malo y siempre llegabamos sanos y salvos a nuestro destino.

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