miércoles, 24 de noviembre de 2010

LA LIMOSNA NO ES LA SOLUCION


Cuando era niña mi papá siempre me decía que hay que ayudar  a la gente necesitada y pobre y mas aun sin son ancianitos o niños, hubo una vez que mi bis abuelo delante de mi papá me regalo dinero para mis golosinas no recuerdo bien de cuanto fue pero se que fueron tres billetes anaranjados de los antiguos, yo estuve muy feliz por el regalo y pensé en comprarme todo lo que pudiera para mi solita, luego salimos a la calle para ir a nuestra casa creo que fue una laaaarggaaa… caminata nos encontramos  y de pronto nos encontramos con un par de abuelitos pidiendo limosna en la acera, mi papá me dijo – tienes el dinero que tu abuelo te regalo, porque no les das de limosna a ellos  que lo necesitan – no lo pensé mucho y les di un billete de los que tenia, seguíamos caminando y como siempre el me contaba una de sus historias que siempre me gustaba oírle, y esta vez nos encontramos con una ancianita que estaba igual pidiendo limosna y mi papá solo me miro y con su mirada hizo que automáticamente yo le diera otro de mis billetes, me quede con solo un billete en la mano el cual era como un tesoro para mi,  creo que hasta rezaba para que nadie mas se apareciera para que les de limosna porque si quería comprarme al menos una golosina, pero justo nos topamos con una señora junto a su bebe y un pequeño niño mas a su lado,  de igual forma pidiendo limosna ahí ya no pude hacer nada para conservar mi billete y se lo di, mi papá me abrazo y me acaricio la cabeza como signo de felicitación hacia mi persona yo me quede con el corazón contento por el trato de mi papá hacia mi,  me sentia muy bien con migo misma al ver como ellos lo recibian con felicidad cada billete y por el poder ayudar a la gente necesitada .
Los años pasaron  desde aquel día y hoy en día no puedo pasarme de largo de una persona que esta pidiendo limosna  hasta  hay días en que  busco y rebusco mis bolsillos para poder regalarles algunas monedas,  hoy en día paso casi todo el día en la  oficina ,  pero los días sábados que trabajo solo por las mañanas  siempre vienen muchos  ancianitos, mi esposo me dice que yo les acostumbre, tal vez sea así pero no puedo hacerme a un lado cuando ellos vienen.
Pero un día me paso algo  que no pensé que pasaría y justo estaba mi esposo junto a mi, vino como siempre una abuelita que yo ya la conocía por que  es una de las que siempre viene, le di una moneda de 2 bs.  Ella lo agarro, lo miro y me lo devolvió diciéndome que no le alcanzaba para nada esa moneda y que le diera mas de eso, me sorprendió la devolución y no sabía que hacer  ni que decir, mi esposo se metió entre las dos y le dijo  – No… no hay mas – creo que ella se fue sin recibir nada, y mi esposo me dijo -  Ves para que les acostumbras…. Ahora ya te impondrán lo que ellos quieran –
Bueno  que hacer cuando hoy en día ya todo esta cambiando…?? y las necesidades son mas grandes, la conclusion que llegue es que la limosna no es la solucion.

2 comentarios:

  1. precioso blog...amiga te deceo los mejores éxitos...sabes que yo desde la distancia siempre te pienso!!! Besos
    Gonzalo Ushuaia Tierra del Fuego Argentina

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  2. Gracias por pasar por mi blog y me alegra mucho el q te haya gustado, sigue adelante mi buen amigo y suerte en todo...

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